Puntuación 0–100
Cinco bandas publicadas y desglose control a control: cada punto se rastrea hasta un indicador concreto. La metodología es pública y está versionada, y cada auditoría registra con qué versión se calculó.
OKAudit365
OKAudit365 lee tu tenant en solo lectura y devuelve una puntuación trazable control a control, el mapeo a ISO 27001, ENS y RGPD, y la evidencia firmada para que cualquiera pueda verificarla.
Más de 200 controles de seguridad · Sin agentes ni instalación · Datos en España
El problema
El portal de Microsoft muestra el estado del tenant, pero no genera evidencia verificable.
Las herramientas de gobierno se centran en SharePoint y Teams y dejan fuera identidad, correo y endpoints.
Un informe de consultoría en hoja de cálculo no permite verificar seis meses después qué se comprobó ni cómo.
OKAudit365 resuelve esa carencia: puntuación trazada control a control y evidencia sellada criptográficamente.
Entregables
Material listo para entregar a dirección, a un cliente o a un auditor.
Cinco bandas publicadas y desglose control a control: cada punto se rastrea hasta un indicador concreto. La metodología es pública y está versionada, y cada auditoría registra con qué versión se calculó.
Ordenado por los puntos que recupera cada acción. Cada una indica en qué consola se aplica —Entra ID, Exchange, Intune, Defender o Purview— y cuánto sube la puntuación.
ISO/IEC 27001 (Anexo A), ENS (RD 311/2022) y RGPD, con el límite de alcance declarado en cada control.
Dos formatos, ejecutivo y detallado, con la huella criptográfica impresa en portada. Exportación CSV control a control y paquete de evidencia.
Cada auditoría queda sellada con SHA-256. Los informes entregados y los snapshots conservan su evidencia y pueden reverificarse para demostrar que no se han alterado.
Evolución de la puntuación entre escaneos, con los cambios de metodología marcados para distinguirlos de los cambios reales en el tenant. Cadencia diaria, semanal o mensual, sin intervención.
Cada acción muestra los puntos que recupera, su estado y el servicio de Microsoft 365 donde se aplica. El orden lo determina el retorno de cada una.
Impacto frente a probabilidad, con los hallazgos repartidos por celda. El cuadrante superior derecho concentra lo que hay que atender primero.
Cada control del Anexo A muestra sus hallazgos y la remediación exacta, con la ruta de la consola donde se aplica. Arriba, en el propio informe, queda escrito qué parte de la norma se puede verificar técnicamente y qué parte no.
Puesta en marcha
Sin instalación en servidores, sin agentes en equipos, sin cuentas de servicio y sin administrador global.
Abre una URL de consentimiento de administrador y aprueba la aplicación. Un solo clic.
La plataforma comprueba qué módulos quedan operativos en tu tenant y cuáles requieren un permiso adicional.
Se lanza cuando los permisos han terminado de propagarse en el tenant, lo que puede llevar varias horas. Al terminar hay puntuación, hallazgos, plan de remediación e informe descargable.
Se fija la cadencia de auditoría y los escaneos posteriores se ejecutan sin intervención.
Cobertura
Más de 200 controles de seguridad leídos de la Graph API de Microsoft en solo lectura, organizados en cinco pilares ponderados por su impacto en el riesgo. La eficiencia se puntúa aparte, con su propio conjunto de controles.
Cómo se calibra el método
El método es propio y se calibra contra tres referencias externas con fecha y regla escrita: la puntuación de Microsoft Secure Score, el CIS Microsoft 365 Foundations Benchmark como suelo de peso, y la evidencia pública de incidentes (Verizon DBIR y Microsoft Digital Defense Report) para el reparto de peso entre pilares.
MFA y su calidad —resistente a phishing frente a SMS—, acceso condicional y sus huecos, administradores globales, PIM, cuentas privilegiadas sin protección, autenticación heredada y cuentas inactivas.
Anti-phishing y anti-spam de EOP, reglas de transporte que saltan el filtro, reenvíos automáticos a dominios externos, SPF, DKIM y DMARC por dominio, y aplicaciones de terceros con acceso al buzón.
Cumplimiento de Intune, cifrado de disco, ciclo de vida del sistema operativo —equipos fuera de soporte de Windows 10 y 11—, anillos de actualización, exigencia real de las políticas y ajustes de endurecimiento de Defender, con el detalle de qué equipos incumplen.
Compartición externa de SharePoint y OneDrive, enlaces anónimos, invitados y su actividad, y sitios huérfanos.
Aplicaciones OAuth con permisos sobre datos, secretos y certificados caducados, registro de auditoría, calidad efectiva de las políticas y Shadow IT.
Coste, licencias y adopción tienen su propia puntuación y no intervienen en el score de seguridad. Mezclar gasto con postura distorsionaría ambos.
Distingue los métodos resistentes a phishing de los que un atacante puede eludir, y mide la distancia que separa al tenant de la cobertura completa.
Los controles del pilar de correo se separan entre los que cumplen, los que cumplen a medias y los que no. Cada uno explica el riesgo concreto que deja abierto, cuántos puntos devuelve arreglarlo y trae el paso a paso para hacerlo.
Compartición externa, sincronización en equipos personales y creación libre de sitios, junto al almacenamiento que se acumula sin propietario activo.
Los intentos de acceso fallidos se clasifican entre ataque, sospecha y error de usuario, con su origen geográfico, y se indica si alguno llegó a completarse.
Amplían la evidencia si el cliente los habilita. Si un módulo no está habilitado, sus secciones se declaran como no disponibles con el motivo: nunca resta puntos ni se interpreta como incumplimiento.
Con Defender for Cloud Apps se mide el tráfico real de los equipos: qué servicios de terceros reciben datos, cuántos gigas salen y qué parte va a servicios de IA generativa. La medición se toma del tráfico de red de los equipos.
Con Purview se ve la adopción real de las etiquetas —cuántas se aplican de forma consciente y cuántas por defecto—, las coincidencias de DLP y qué interacciones de Copilot han tocado ficheros clasificados como sensibles.
Con conexión por certificado se leen reglas de transporte, políticas EOP, anti-spam, anti-phishing y reenvíos automáticos: lo que la Graph API no expone.
Con Defender for Endpoint se ven los ajustes recomendados que aún no están aplicados en todo el parque, con el porcentaje de cobertura y cuántos equipos quedan expuestos en cada uno. Las cifras son las de Microsoft, mostradas tal cual.
Seguridad del acceso
36 permisos, todos de lectura. Las respuestas que pedirá el comité de seguridad, por adelantado.
Ningún permiso de escritura sobre el tenant. No modifica ni borra nada.
Se leen configuración, metadatos y señales de seguridad. Jamás cuerpos de correo, ficheros ni mensajes de Teams.
Tampoco cuentas de servicio. El módulo de Exchange usa certificado con rol de solo lectura.
Azure, región Spain Central. Procesamiento y almacenamiento en España, con un contenedor exclusivo por cliente.
La lista se audita contra el código y se entrega justificada en el alta. Si un permiso deja de usarse, se retira.
El consentimiento queda registrado en tu Entra ID: los 36 permisos se revisan ahí y se retiran desde Aplicaciones empresariales, sin intervención nuestra.
Honestidad del método
Un informe solo sirve si quien lo firma puede defenderlo. Estas reglas están dentro del producto.
Si un dato no se puede leer, el control se omite en lugar de inventar un resultado. La ausencia de hallazgos nunca se presenta como conformidad.
Las capacidades que dependen de licencia —Entra ID P1 y P2, Intune, Purview— no penalizan si no las tienes contratadas.
El informe declara qué parte del catálogo se ha podido evaluar en tu tenant. Un control que no aplica, porque el servicio no está contratado o no se usa, ni cuenta como incumplimiento ni infla la nota: se descuenta del cálculo y se dice.
Si una recogida se trunca por volumen, se marca como parcial.
Cuando un dato admite dos lecturas legítimas, se señala para comprobación manual en vez de elegir la peor.
El mapeo al CIS Microsoft 365 Foundations Benchmark cubre una parte del catálogo y se declara control a control: cita el tema y el nivel de cada recomendación equivalente, sin reproducir su texto.
Límites
Los límites del alcance, declarados por adelantado.
OKAudit365 muestra controles con evidencia a favor y en contra. Certificar corresponde a un organismo acreditado.
Audita y produce evidencia. No es un antivirus, ni un EDR, ni un firewall: no detiene un ataque en curso.
El alcance es el tenant. Lo que ocurra en tu red local, en tus servidores o en otras nubes queda fuera.
Modalidades
Un proyecto con principio y fin, o un servicio continuo. La plataforma es la misma en los dos casos.
Proyecto
Para una necesidad concreta: preparar una auditoría ISO 27001 o ENS, responder a un cliente o conocer el estado real del tenant.
Servicio continuo
Para mantener el control en el tiempo: cada cambio en el tenant se refleja en el siguiente escaneo y la remediación queda verificada.
El precio se fija por tramo de usuarios del tenant y se comunica en la propuesta. La ejecución de la remediación y los proyectos derivados se presupuestan aparte.
No. El alta se hace con una URL de consentimiento de administrador que aprueba la aplicación en solo lectura. No se crean cuentas de servicio. El módulo de Exchange, si se habilita, usa un certificado con rol de solo lectura.
No. OKAudit365 no tiene ningún permiso de escritura: no modifica ni borra nada, y no instala agentes ni software en los equipos. Los usuarios no perciben el escaneo.
Los controles que dependen de esas licencias no penalizan. Sus secciones se declaran como no disponibles indicando el motivo, y la puntuación se calcula sobre lo que sí se puede evaluar.
El informe y el paquete de evidencia son tuyos, y el plan de remediación lo puede ejecutar tu propio equipo. Si prefieres que lo implantemos nosotros, lo presupuestamos a partir del propio plan, con el alcance cerrado antes de empezar.
Dinos el tamaño de tu organización y te enviamos la propuesta y los siguientes pasos en menos de 24 h laborables.